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Próximos a la celebración del día de la Santísima Trinidad

Próximos a la celebración del día de la Santísima Trinidad

Un solo Dios en tres Personas: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

La Iglesia dedica el siguiente domingo después de Pentecostés (30 de Mayo) a la celebración del día de la Santísima Trinidad.

Un misterio es todo aquello que no podemos entender con la razón. Es algo que sólo podemos comprender cuando Dios nos lo revela.

El misterio de la Santísima Trinidad

Un sólo Dios en tres Personas distintas, es el misterio central de la fe y de la vida cristiana, pues es el misterio de Dios en Sí mismo.

Aunque es un dogma difícil de entender, fue el primero que entendieron los Apóstoles. Después de la Resurrección, comprendieron que Jesús era el Salvador enviado por el Padre. Y, cuando experimentaron la acción del Espíritu Santo dentro de sus corazones en Pentecostés, comprendieron que el único Dios era Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Los católicos creemos que la Trinidad es Una. No creemos en tres dioses, sino en un sólo Dios en tres Personas distintas. No es que Dios esté dividido en tres, pues cada una de las tres Personas es enteramente Dios.

Naturaleza

Padre, Hijo y Espíritu Santo tienen la misma naturaleza, la misma divinidad, la misma eternidad, el mismo poder, la misma perfección; son un sólo Dios. Además, sabemos que cada una de las Personas de la Santísima Trinidad está totalmente contenida en las otras dos, pues hay una comunión perfecta entre ellas.

Con todo, las personas de la Santísima Trinidad son distintas entre sí, dada la diversidad de su misión: Dios Hijo -por quien son todas las cosas- es enviado por Dios Padre, es nuestro Salvador. Dios Espíritu Santo -en quien son todas las cosas- es el enviado por el Padre y por el Hijo, es nuestro Santificador.

Lo vemos claramente en la Creación, en la Encarnación y en Pentecostés

En la Creación, Dios Padre está como principio de todo lo que existe, en la Encarnación, Dios se encarna, por amor a nosotros, en Jesús, para liberarnos del pecado y llevarnos a la vida eterna, en Pentecostés, el Padre y el Hijo se hacen presentes en la vida del hombre en la Persona del Espíritu santo, cuya misión es santificarnos, iluminándonos y ayudándonos con sus dones a alcanzar la vida eterna.

Símbolos de la Santísima Trinidad

Para explicar este gran misterio, existen ciertos símbolos que son entendibles a nuestra razón: La Santísima Trinidad es simbolizada como un triángulo.
Cada uno de los vértices es parte del mismo triángulo y sin embargo cada uno es distinto

También podemos simbolizar a la Santísima Trinidad como una vela encendida: La vela en sí misma simboliza al Padre, la cera que escurre es el Hijo, que procede del Padre y la llama encendida es el Espíritu Santo. Los tres son «vela», pero son distintos entre sí. Hay quienes simbolizan a la Santísima Trinidad en forma de trébol. Cada una de las hojas es «trébol» pero son distintas entre sí.

¿Que hacemos al persignarnos? «En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» Es costumbre de los católicos repetir frecuentemente estas palabras, principalmente al principio y al fin de nuestras acciones.

La señal de la Cruz

Cada vez que hacemos la Señal de la Cruz sobre nuestro cuerpo, recordamos el misterio de la Santísima Trinidad.

– En el nombre del Padre: Ponemos la mano sobre la frente, señalando el cerebro que controla todo nuestro cuerpo, recordando en forma simbólica que Dios es la fuente de nuestra vida.

-…y del Hijo: Colocamos la mano en el pecho, donde está el corazón, que simboliza al amor. Recordamos con ello que por amor a los hombres, Jesucristo se encarnó, murió y resucitó para librarnos del pecado y llevarnos a la vida eterna.

-…Y del Espíritu Santo: Colocamos la mano en el hombro izquierdo y luego en el derecho, recordando que el Espíritu Santo nos ayuda a cargar con el peso de nuestra vida, el que nos ilumina y nos da la gracia para vivir de acuerdo con los mandatos de Jesucristo.

Algunas personas argumentan que no es verdad porque no podemos entender el misterio de la Santísima Trinidad a través de la razón. Esto es cierto, no podemos entenderlo con la sola razón, necesitamos de la fe ya que se trata de un misterio. Es un misterio hermoso en el que Dios nos envía a su Hijo para salvarnos.

Madres que inspiran Santidad

Madres que inspiran Santidad

¡Para el Día de la Madre, aquí hay 4 Santas Madres de las que inspirarse! ¡Hoy realmente necesitamos ejemplos a seguir y, gracias a Dios, nuestra Iglesia está bendecida por las Santas Madres que nos inspiran a vivir esta vocación en santidad!

1. Santa María, Madre de Dios

María, la Madre de Dios, es modelo de todo lo que encierra la maternidad. Su fidelidad, su humildad, su pureza, su amor por Cristo y su espíritu de sacrificio son aspectos clave de la maternidad por los que uno debe esforzarse todos los días. María es una madre para todos nosotros, ofreciendo su ayuda y un manto protector a medida que crecemos en nuestra comprensión de lo que significa ser madre.

2.  Santa Mónica, Madre de San Agustín

Santa Mónica fue madre de oración firme. ¡Su hijo, San Agustín, no siempre fue un santo! Durante muchos años sufrió y oró por su hijo descarriado. Lo siguió desde África hasta Roma para velar por él. Santa Mónica nunca se rindió con su hijo. Es un ejemplo para todas las madres que tienen la salvación de sus hijos como su objetivo final.

3. Santa Gianna Molla

Santa Gianna fue esposa, madre y médica. Vivió su fe católica a diario. Ante un embarazo de alto riesgo, cuando los médicos le dijeron que solo un aborto le salvaría la vida, eligió la vida de su bebé.

4. Santa Isabel, madre de Juan el Bautista

Isabel es prima de María y madre de Juan el Bautista. San Lucas nos dice que tanto Isabel como su esposo eran «justos ante Dios, observaban sin mancha todas las leyes y prescripciones del Señor» (Lucas 1, 6). María debió tener una opinión muy alta de Isabel, ya que se apresuró a buscarla y pasó tres meses embarazada de ella. Las escrituras nos dicen que Isabel estaba llena del Espíritu Santo. Fue la madre quien animó a Juan el Bautista a ser exactamente lo que Dios quería que fuera.

¿Es Jesús el de la foto? Una curiosa imagen

¿Es Jesús el de la foto? Una curiosa imagen

En medio del malestar social que vive Colombia y la desazón de ciudadanos que observan con angustia los acontecimientos de su país, una foto parece devolver la esperanza a sus corazones.

Una imagen circula en diversos sitios de Internet y muestra a un hombre frente a un policía. Pero, para muchos creyentes, no se trata de cualquier hombre sino del mismísimo Cristo que se apareció en Palmira.

La fotografía que muestra la supuesta aparición de Jesús habría sido tomada en la recta Palmira – Cali.

¿Estuvo Jesús en Colombia?

La fotografía de la supuesta aparición de Jesús se viralizó por diversas redes sociales, pero en todas ellas se cuenta una historia similar.

Felipe Gómez, quien fue uno de los primeros usuarios en compartir esta historia comenta:

“JESÚS CON NOSOTROS !!!!!

Una manifestación hermosa e impactante del Señor.
(La aparición ocurrió en el peaje Estambul. Recta Cali Palmira).
Mis hermanos, prometo ampliar esta noticia, pues estoy enterado por partes, pero creo importante publicarlo como un gran regalo del amor de Dios.
En un lugar en el cual se reúnen a orar un grupo de agentes en el Valle del Cauca, se apareció Jesús, habló con ellos, le pidió agua a un patrullero y después caminando, desapareció.
Les dijo que oráramos mucho…

EL ESTA CON NOSOTROS!!!
PD: Por ahora no tengo datos exactos, solo recibí la fotografía que tomaron desde un apartamento quienes fueron testigos de esta visita milagrosa y un par de audios.
Apenas tenga toda la información se las compartiré con gusto.
Dios los bendiga”.

En una ampliación posterior de la misma publicación original agrega:

“Testimonio:

Cerca del peaje de la vía Cali-Palmira, en el CAI de policía, una patrullera comenta su experiencia, la cual describe como inusual e incluso difícil de creer, el testimonio relata que la patrullera se encontraba dentro de la oficina de la estación de policía, mientras sus compañeros departían en las diferentes labores, cuando se dirigió hacia la parte externa de la estación y observó a su superior dialogando con un hombre, de cabello largo, cubierto por una manta por vestidura, quien según la patrullera se parecía demasiado a Jesús, en ese momento por curiosidad vuelve nuevamente a observar la escena y decide fotografiar el momento desde su celular, para guardarlo.

El superior comenta que este hombre particular le preguntó si habría un río cerca para bañarse, sin embargo en ausencia de este, el intendente le dice que tras la estación se encuentra una manguera que puede usar para bañarse.

Él tomó la manguera y tras la estación se bañó rápidamente y salió hacia el frente de las oficinas del peaje y donde se encuentra una imagen de la Virgen en una pequeña gruta, extendió una manta de color Vinotinto en el suelo, se arrodilló, estiró las manos, inclinó la cabeza y oró un momento, posteriormente cuenta la patrullera, este hombre se levantó los brazos, estiró las manos y orientó la mirada hacia el cielo y con sus ojos llenos de lágrimas siguió orando, por un tiempo más largo, al finalizar su oración, este hombre pronuncia unas palabras incomprensible para la patrullera y sus compañeros, estas palabras eran muy cortas y aunque las relacionaron con un idioma no alcanzaban a comprender cual era, finalmente el hombre emprende su camino hacia Palmira a pie.

Tras una llamada de diligencia la patrullera es solicitada para realizar un trabajo en el peaje de la vía Palmira Cali, ubicado hacia el norte por la vía a Palmira, ella y su equipo, inician su desplazamiento rápidamente y con la idea de encontrar a este particular hombre en el camino, inician el recorrido en un vehículo, más sin embargo, en su camino no lo encontraron, esta vía se caracteriza por ser una recta desprovista a esta altura de casas o empresas, solamente la autopista y cultivos de gran escala a su alrededor, por lo cual para la patrullera fue extraño no volver a ver a este hombre en su camino hacia la ciudad de Palmira.

Este testimonio se realiza bajo autorización de la persona quien lo vivió, quien por pertenecer a una institución como es la policía nacional no consciente su reproducción en audio.
Dios los bendiga”.

Hasta el momento no se ha podido contactar al policía ni a la mujer que tomó la fotografía para constatar las versiones que circulan.

Algunos creen que se trata de un montaje para distraer, otros aseguran que la historia es cierta y encuentran esperanza en este difícil momento del país. Como sea, quienes creen sin ver, saben que Jesús está siempre con ellos en los momentos de mayor dificultad.

Cuarto día de la Novena a la Virgen de Fátima

Cuarto día de la Novena a la Virgen de Fátima

En 1917, Nuestra Señora de Fátima se apareció seis veces a los tres niños pastores: Lucía Santos, Francisco Marto y Jacinta Marto.

Allí, la Virgen nos pidió que rezáramos el Rosario incansablemente, y mediante la revelación del secreto nos invitó al arrepentimiento y la conversión.

Aquí te acercamos el cuarto día de la novena a la Virgen de Fátima para que solicites su intercesión.

Cuarto día de la Novena a la Virgen de Fátima

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oh Santísima Virgen María, viniste a Fátima para revelar las gracias que provienen de rezar el Santo Rosario a tres pastorcitos. Inspíranos con un amor sincero por esta devoción para que, como los niños pastores, no sea una tarea pesada sino una oración vivificante. Que nuestras oraciones y meditaciones sobre los misterios de nuestra redención nos acerquen a tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.

Nuestra Señora de Fátima, recemos hoy por la humildad para buscar el perdón de nuestros pecados y reparar nuestras fechorías.

Señor Jesús, los milagros, profecías y oraciones que Tu Madre nos trajo en Fátima asombraron al mundo entero. Estamos seguros de su cercanía contigo. Te pedimos por intercesión de Nuestra Señora de Fátima que escuches y contestes amablemente nuestras oraciones.

Especialmente… (Mencione aquí sus intenciones…)

Nuestra Señora de Fátima, ¡ruega por nosotros!

Nuestra Señora del Rosario, ¡Ruega por nosotros!

Inmaculado Corazón de María, ¡ruega por nosotros!

“Del odio y de la degradación de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos”. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Recibe el Espíritu Santo

Recibe el Espíritu Santo

Sin el Espíritu, Jesús sigue siendo un personaje del pasado; con el Espíritu, Él es una persona viva hoy. Sin el Espíritu, la Escritura es letra muerta; con el Espíritu, es la Palabra de vida. El cristianismo sin el Espíritu es moralismo sin gozo; con el Espíritu, es vida.

Celebramos la fiesta de Pentecostés y debemos asumir que sin el Espíritu Santo no somos nada.

Necesitamos que Paráclito sea buenos profesionales, que viva una vida coherente, una vida de verdadera santidad, porque Él puede transformarnos en nuevas criaturas. Sus dones se derraman sobre nosotros, basta con que los pidamos.

Jesús recibió el Espíritu Santo en el río Jordán cuando fue bautizado; luego lo llevaron al desierto. Si atravesamos un desierto, abrimos nuestro corazón a la acción de Dios.

Jesús nos enseña que el desierto nos madura si caminamos con Él, porque el Espíritu del Señor está sobre nosotros. Es necesario nacer de arriba para poder ver el Reino de Dios.

Jesús nos promete algo: su espíritu consolador. Cristo, al encontrarse con los discípulos después de la Resurrección, les dice: “¡La paz sea con vosotros!”, Porque la paz es el primer fruto de la Resurrección.  

Cada promesa del Antiguo Testamento se cumplirá en el día de Pentecostés, ya que fue después de Pentecostés cuando los apóstoles comenzaron a predicar con valentía, llevando la Buena Nueva más allá de Israel.

Pentecostés es el comienzo de la misión de la Iglesia. Allí, los apóstoles testificaron con valentía, incluso hasta el martirio, la Buena Nueva. La experiencia con la gracia divina saca al hombre de la postración. Pedro es un ejemplo de la acción del Espíritu de Dios. 

Desde Pentecostés, la Iglesia experimenta la nueva evangelización. A través de los dones del Espíritu, la comunidad experimenta una acción salvadora. El Espíritu Santo de Dios forja misioneros valientes como Pedro y Pablo.

Jesús nos transmitió las palabras de su Padre, y es el Espíritu quien anuncia este mensaje. Quien entra al aposento alto ya no es el mismo. Por lo tanto, ya no podemos ser cristianos tibios, necesitamos tener una experiencia del bautismo.

Por la Palabra de Dios conocemos a Cristo y por el Espíritu Santo somos transformados.

Tengamos la experiencia de entrar de nuevo al aposento alto para recibir la gracia del bautismo en el Espíritu Santo.

¿Cómo liberar a 1000 almas del purgatorio?

¿Cómo liberar a 1000 almas del purgatorio?

¿Qué enseña el Catecismo de la Iglesia Católica?

«Aquellos que mueren en la gracia y la amistad de Dios, pero están imperfectamente purificados, aunque están seguros de su salvación eterna, son sin embargo sometidos, después de su muerte, a una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en el gozo de cielo «(CCC 1030)

 Esta enseñanza se basa también en la práctica de la oración por los muertos de la que ya habla la Sagrada Escritura: ‘Por tanto (Judas Macabeo) ofreció el sacrificio expiatorio por los muertos, para que fueran absueltos de pecado’ (2 Mac 12, 45). ). Desde los tiempos más remotos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido por ellos sufragios, en particular el sacrificio eucarístico, para que, purificados, puedan alcanzar la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda limosnas, indulgencias y obras. de penitencia por los muertos:

Ayudémoslos y los conmemoramos. Si los hijos de Job han sido limpiados del sacrificio de su padre, ¿por qué deberíamos dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les traigan algún consuelo? (…) No dudamos en ayudar a los fallecidos y en ofrecer nuestras oraciones por ellos ‘”(CCC 1032)

La oración para liberar a 1000 almas del purgatorio

Padre eterno,

Ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu Divino Hijo, Jesús,

en unión con las misas dichas en todo el mundo, hoy, 

por todas las almas santas del Purgatorio

por los pecadores en todas partes, 

por los pecadores de la Iglesia universal,

los de mi casa y los de mi familia,

amén